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¿Y los controles municipales?
Mientras que la Policía Municipal parece estar abocada solo a la "caza" de motociclistas, muchos ciudadanos hacen caso omiso a las ordenanzas que regulan la convivencia entre los habitantes de una ciudad que pareciera estar lejos de una verdadera organización.
Automóviles, utilitarios y camiones con carencia de medidas de seguridad como patentes, luces, frenos, etc.; terrenos que muestran malezas y alimañas en violación a la ordenanza de cercos y veredas; caballos y canes sueltos; imposibilidad de los discapacitados para desplazarse por aceras; obras en construcción que invaden el paso peatonal sin ningún tipo de advertencia y protección de sus vidas; colocación de afiches y carteles donde se les plazca a quien quiera anunciar algo por citar sólo algunas irregularidades, marcan el total desprecio que tienen algunos ciudadanos sobre reglas básicas de convivencia y lejos están del respeto por sus semejantes y las leyes vigentes.
La desaprensión y desvergüenza de algunos, se mezcla con la falta de control y aplicación de sanciones por parte de la autoridad municipal, que tiene en sus manos las medidas correctivas necesarias pero no las emplea.
Esto motiva por ejemplo que en menos de una semana se desplomaran cuatro palos telefónicos en dos puntos de la ciudad. Si bien la empresa que los instaló y los utiliza para el tendido de los cables es la responsable de esos postes, la comuna debe ejercer una inspección básica controlando la antigüedad del poste, estado de conservación, etc., ya que están instalados en plena vía pública con el consiguiente riesgo para los ocasionales peatones y automóviles que transiten por el lugar.
Otros dos postes telefónicos, como consecuencia del viento reinante, se desplomaron en calle Vieytes a metros de Echeverría, provocando uno de ellos serios daños a un automóvil estacionado, cuyo propietario permanecía en su interior y se disponía a bajar. Para los creyentes, actuó "la Divina Providencia" y para otros "nació de nuevo".
El hecho se sumó a otro acaecido en calle Tucumán, en cercanías del Puente Sarmiento, cuando se desplomaron otros palos, cayendo una mujer de su moto al enredarse en los cables que quedaron en el suelo.
En más de una oportunidad, desde estas mismas páginas sostuvimos que muchos hechos acaecidos en la ciudad no pasaron a mayores porque "Dios tiene una sucursal en Bell Ville".
Esperemos que ahora los ciudadanos cumplan con sus compromisos y obligaciones, y la Municipalidad controle y haga cumplir las ordenanzas y decretos correspondientes. |
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